Origen y principios de la PDLI

La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) surge por la preocupación de un grupo de organizaciones y personas del ámbito jurídico, del periodismo y de los movimientos sociales ante las amenazas a los derechos de libertad de información y de expresión en España.

Reformas legales que penalizan el derecho de protesta y la difusión de información, como el Proyecto de Ley Orgánica sobre Protección de la Seguridad Ciudadana, o que impiden el normal funcionamiento de Internet, como la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual; normas que obstaculizan el acceso a la Justicia, como la de tasas judiciales; o que neutralizan el derecho a la información pública, como ocurre con la mal llamada Ley de Transparencia; o prácticas que, desde el poder político, buscan el control de los medios, como la contratación de publicidad institucional como elemento discrecional para garantizar la supervivencia de medios afines frente a los que no lo son,  ponen de manifiesto lo precario de estos derechos esenciales.

Al mismo tiempo, en un contexto de crisis económica y política en el que surgen nuevas formas de protesta apoyadas en gran medida en la libertad de información que, en particular, permite Internet, desde el poder se reacciona con contundencia para frenar su desarrollo, a través de iniciativas que llegan a vulnerar derechos fundamentales.

Para impulsar acciones que contribuyan a detener esta peligrosa tendencia, surge la PDLI, integrada por organizaciones de juristas y abogados, como el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM); de periodistas, como la Federación de Sindicatos de Periodistas; por medios como eldiario.es, 20minutos, la agencia DisoPress, o la revista Mongolia; asociaciones de consumidores como la OCU y CEACCU; profesores de universidad y grupos de investigación como Manuel Sánchez de Diego (UCM), Manuel Maroto (UCLM) o el grupo sobre redes, movimientos y  tecnopolítica de la UOC; y periodistas, cineastas y abogados como Mario Tascón, Virginia Pérez Alonso, Juan Luis Sánchez, Stéphane M. Grueso o Carlos Sánchez Almeida.

Entre las actividades que la PDLI tiene previsto realizar destacan el seguimiento y difusión de los ataques a la libertad de expresión, tanto contra periodistas y medios, como contra activistas, movimientos sociales o ciudadanos.

La PDLI también promoverá campañas para reaccionar a proyectos de ley restrictivos de las libertades de expresión e información, y pondrá en marcha acciones de formación, dirigidas tanto a periodistas como a activistas y movimientos sociales, para un ejercicio “seguro” de ambos derechos.


 

 


Socios de la PDLI


Organización

Junta Directiva 

 

Equipo


Financiación

En la actualidad, parte de las actividades de la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) cuentan con el apoyo financiero de la Open Society Foundation (OSF) (@opensociety) y el International Press Institute (IPI) (@globalfreemedia), organizaciones con una amplia trayectoria de apoyo a iniciativas en España y el resto del mundo a favor de la transparencia y el acceso a la información, el periodismo de datos, la cobertura sobre Derechos Humanos, o el fortalecimiento del activismo y la sociedad civil.

[Actualización 07/01/2017.- 1) La PDLI siempre ha sido transparente, desde el mismo momento de su constitución, con el origen de los fondos que recibe. 2) La financiación de la OSF no supone injerencia alguna en las valoraciones o posicionamientos de la PDLI, que se toman con plena autonomía. 3) La condición de socio o miembro de la Junta Directiva no da derecho a recibir ninguna cantidad económica ni por parte de la Plataforma, ni del IPI o la OSF. 4) Es decir, el destino de los fondos que recibe la Plataforma del IPI y la OSF se destinan, como ya estaba dicho, al desarrollo de sus propias actividades, y, en ningún caso, se dedican a financiar a sus organizaciones o medios asociados o a retribuir las actuaciones de su Junta Directiva, cuyo apoyo es desinteresado]